DÍA 3 — CAMINAR “CON” NO ES IGUAL A CAMINAR “EN”
Colosenses 3:3 declara:
“Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.”
No es lo mismo caminar con Cristo que caminar en Cristo.
Caminar con Él es estar cerca.
Caminar en Él es estar escondido.
Caminar con Él es verse.
Caminar en Él es desaparecer.
Caminar con Él produce compañerismo.
Caminar en Él produce herencia.
La prédica lo explicó así:
“Caminar con es repetir esfuerzos; caminar en es multiplicar legado.”
Cuando caminas al lado, te ves tú.
Cuando caminas dentro, solo se ve Cristo.
Esta es la esencia de Efesios 2:6,
cuando declara que estamos “sentados con Cristo”.
No junto a Él…
sino en Él.
El hijo que se esconde en Cristo,
y se esconde en la paternidad espiritual que Dios le asignó,
es un hijo que crece sin empezar desde cero.
Es un hijo que absorbe, aprende, hereda y luego es enviado.
Hoy decide dejar de buscar atención
y aprender a ser formado en el secreto.
Los que se esconden son los que avanzan.
Los que desaparecen en Cristo… son los que multiplican.
Oración:
Padre, escóndeme en Cristo. Enséñame a caminar en Él, a absorber Su naturaleza y a vivir desde Su plenitud. Que ya no se vea mi fuerza sino Tu gracia. Amén.
