Día 5
Y cuando empiezas a vivir así, llega un punto donde ya no te conformas con formación.
Empiezas a anhelar transformación.
La Biblia dice en 2 Corintios 3:18:
“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen.”
La formación te da estructura.
La transformación te da naturaleza.
La formación te enseña qué hacer.
La transformación cambia quién eres.
Por eso había muchos maestros de la ley, pero ninguno transformaba vidas.
Porque podían formar, pero no podían impartir paternidad.
Jesús no solo enseñaba.
Jesús impartía identidad.
Jesús no solo decía qué hacer,
Jesús mostraba quién ser.
Y eso es lo que el Padre quiere contigo.
No solo que sepas Biblia.
Sino que la Biblia viva en ti.
Que no repitas versículos,
sino que manifiestes naturaleza.
Hoy no pidas solo más conocimiento.
Pide más transformación.
Te invito a que hagas esta oración conmigo:
“Padre, no quiero quedarme solo en formación.
Llévame a transformación.
Cambia mi manera de pensar, de hablar y de vivir.
Que mi vida refleje tu imagen.
De gloria en gloria, de fe en fe.
En el nombre de Jesús. Amén.”
